.
Cómo sobrevivir a un viaje de trabajo Cualquiera que haya pasado por la experiencia de un viaje de trabajo sabe que éste puede ser cualquier cosa menos un viaje de placer en el que vamos a poder aprovechar nuestro tiempo libre para hacer alguna que otra visita turística. Sin embargo, si sabes cómo llevar la situación desde el principio éstos se pueden convertir en una grata experiencia que te apetecerá repetir con frecuencia. Los días anteriores al viaje, planifica bien todo lo que vas llevarte y trata de descansar lo máximo posible, ya que te espera un drástico cambio de horario, de alimentación y posiblemente duras jornadas de trabajo o de negociación. No te olvides de llevar en la maleta algún tratamiento contra la diarrea y alguna que otra cosa que te permita alimentarte si no puedes acostumbrarte a la comida. Por lo general, es bastante frecuente que las personas que nos reciben nos hayan planificado la agenda hasta el último minuto, dejándonos apenas unas horas para dormir. Si después de una larga jornada no te apetece salir simplemente tienes que tratar el tema con cierta asertividad, porque nadie va a ofenderse porque no te encuentres bien o simplemente porque necesites descansar una noche. En alguna ocasión puedes proponer una excursión cultural, ya que hay muchos museos en el mundo que cuentan con su propio restaurante, una alternativa que no deja de ser interesante en un viaje de trabajo. Por último, una vez que estés de vuelta proponle a tu jefe que te de un par de días de descanso o al menos una jornada más reducida, para que puedas recuperarte del jet lag. Imagen: Viajar24h.com en flickr.com |
Últimos Artículos
|