.

Conociendo mejor los contratos en prácticas

Tipos de contrato: los contratos en prácticas

No hay más que visitar los principales portales de empleo para observar que actualmente son muchas las empresas que ofertan distintos puestos de trabajo adelantando que se trata de un contrato en prácticas. Algunas de ellas especifican ciertas condiciones, pero otras no. Es por eso mismo por lo que no viene nada mal conocer este tipo de contrato que también está recogido en la legislación.

El contrato en prácticas tiene la finalidad de facilitar precisamente prácticas en empresas a estudiantes que acaban de finalizar sus estudios o que están próximos a hacerlo, ya se trate de una carrera universitaria o de un ciclo formativo de grado medio o superior. En el caso de haber finalizado, este tipo de contrato se puede hacer siempre que no hayan transcurrido más de cuatro años desde que se acabaron los estudios.

La duración de un contrato en prácticas no puede ser menor de 6 meses ni superior a dos años; a partir de aquí los convenios colectivos serán los que establecerán el margen. El periodo de prueba no puede ser superior a un mes en el caso de un grado medio, ni de dos meses en el caso de titulaciones superiores. Cuando termina el contrato, si el trabajador se marcha se le facilitará por escrito un certificado donde conste la duración de las prácticas y el puesto desempeñado.

Si en cambio la empresa decide seguir contando con el trabajador, en el nuevo tipo de contrato que se firme no se concertará un nuevo periodo de prueba, y el tiempo que ha estado trabajando en la empresa contará desde el principio a efectos de antigüedad.

Imagen: dboy en flickr.com